El reto
Unzipets no vendía sólo peluches: vendía un universo narrativo. Una tienda al uso habría matado justo aquello que hacía especial a la marca.
Un peluche deja de ser un producto y pasa a ser un caso por resolver
Unzipets no vendía sólo peluches: vendía un universo narrativo. Una tienda al uso habría matado justo aquello que hacía especial a la marca.
Construimos una web con identidad, estructura transmedia y narrativa propia: códigos QR, episodios secretos y expedientes de caso, con personajes como Bura, Misifu, Max, Mayona, Kong y Flash.
La marca deja de ser un canal de venta y pasa a ser una plataforma de experiencia, donde cada producto abre una historia.